

Por
José Ameth Caballero Vindas
Esa mañana salimos a las seis y treinta, íbamos con dirección a el punto de mayor
elevación en nuestro territorio nacional , que además de darle el nombre a uno de los
más pintorescos y productivos de los distritos de la provincia de Chiriquí, es el único
volcán en nuestro país.
La noche anterior a la expedición no podía dormir, no se si es algo que me pasa a mi
solamente o a todos los que van a salir temprano a algún lugar, pero en lo personal
siempre que voy a dormir en la víspera de un paseo o en este caso expedición siempre
me ataca el insomnio, pensando en que voy a llevar y si lograré levantarme al hora
acordada ,consultaba mi reloj y sacaba la cuenta de cuantas horas de sueño lograría
acumular dando vueltas y revisando mi mochila se me fue la noche , me imagino que
me dormí a eso de las cuatro de la mañana.

Suena el despertador, estaba soñando algo sobre unos árboles y un acantilado, me baño
y siento el frió de la madrugada, desayuno café ,yucas y hojaldras, no es la primera vez
que intento conquistar la cima del majestuoso e imponente volcán el año pasado
subimos con algunos amigos por el camino de Boquete, por ese lado es bien fácil y a
menudo van subiendo automóviles doble tracción acondicionados para llevar
provisiones y equipo a las antenas y repetidoras de radio y televisión que son
periódicamente revisadas y atendidas por personal que vive en las casetas
acondicionadas para dar hospedaje a uno a dos personas.
El reto de subir al Volcán Barú por el camino de Paso Ancho en Volcán es que el
trayecto es más corto pero también es difícil ya que el ángulo de ascenso es inclinado y
el grado de dificultad va en aumento a medida que subes, pero el paisaje y el camino
ondulante y diferente a cada paso dentro del parque nacional Volcán Barú es la
recompensa para quienes deciden hacer esta aventura que todo panameño debe
experimentar.
Tomamos un Bus David Cerro Punta a eso de las siete el resto de nuestros compañeros
nos esperan en Volcán , dormitando mientras el autobús se dirige a nuestro destino
escucho a otros pasajeros comentar y recordar con mis compañeros de aventura sobre
las personas que se han perdido en el camino por donde pensamos subir, existen muchas
teorías entre ellas duendes, indios conejos y otros elementos folklóricos hasta llegar los
mas osados a decir que se trata de Ovnis.
Alrededor de las nueve de la mañana empezamos a caminar con nuestro equipaje y
mucha emoción por la entrada de Friturama en Paso Ancho en Volcán, por Boquete son
como Ocho Horas a buen paso, por acá posiblemente hagamos menos tiempo, la
verdad no vamos en plan de romper ningún record sino de pasarlo bien acampar en la
cúspide y bajar por Boquete.
En este tipo de excursión se recomienda llevar solo lo más necesario, ya que no solo
vamos a caminar por varias horas, también vamos a subir por algunas pendientes en
donde el termino escalar esta bien aplicado, al menos dos litros de agua, protección
solar llámese, bloqueador o un buen sombrero, camisa manga larga, para proteger los
brazos de arañazos y del sol, dos pares de zapatos por si se maltratan mucho los pies
con un solo par, abrigo medias extras y guantes si es posible además de un gorro de
lana ya que de noche el frió puede bajar hasta los tres grados centígrados.
Luego de revisar nuestro equipaje y asignar las tres tiendas de acampar comida y los
paquetes pesados a los más experimentados, empezamos por el camino vemos el
paisaje de el Llano, son las Faldas del Volcán Barú y parte del Parque Nacional del
mismo nombre, el viento es fuerte y a veces no permite caminar , son las nueve de la
mañana y el sol quema disimuladamente mientras que el viento mueve las hojas de los
arbolas y la hierva amarilla alta hasta el pecho que bordea el camino principal.

Pronto dejamos la planicie y empieza el ascenso bordeamos un bosque y buscamos la
entrada del sendero que nos llevara a la cumbre mas alta de el territorio nacional, entre
bromas y comentarios de animo vemos que otros excursionistas tienen la misma
intención, un guía y tres mujeres van delante de nosotros y según el guarda parques el
día anterior subieron al menos unas veinticinco personas.
Ya el peso de las mochilas empieza a hacer que mis hombros me duelan y la bolsa
de dormir se me enreda en algunas ramas que sobresalen en el borde del camino
acordamos hacer un alto por quince minutos para retomar el aliento hemos atravesado
solo la parte fácil y ya el cansancio empieza a aparecer, por fin cuando nos detenemos
logro quitarme la mochila de mi espalda, la fricción me ha causado una vejiga en el pie
izquierdo, tomamos algunas naranjas mientras descansamos, al cabo de 15 minutos
decidimos seguir con la marcha pues si te enfrías y tratas volver a tomar el ritmo de
subida se cansa uno y los temidos calambres pueden arruinar la expedición.
Con respecto al agua que aparte de se lo que más pesa en el equipaje es lo mas
importante se recomienda solo tomar un trago y mantenerlo en la boca para refrescar
antes de dejarla pasar ya que si te llenas de agua en vez de tener el peso en la botella lo
tendrás en tu estomago y eso no es muy bueno cuando tienes que caminar por lo menos
por seis horas, en el camino hay ojos de agua , pero cabe señalar que campistas
inconscientes ya han llenado el área cercana a este con latas y con basura.
Cuando llegamos a la mitad del camino luego de haber caminado como hasta las tres
de la tarde decidimos hacer un alto par empezar a bajar por ultima vez, luego de esta
pendiente en bajada solo falta subir el arenal y llegar a “el cable” ultimo tramo para
llegar al cráter.

En el arenal por fin encontramos otras personas que también van subiendo chicos de
ocho años, jóvenes del colegio y parejas de recién casados, lo que en lo personal me
sube el ánimos pues no solo el ver otras personas subir aumenta el sentido de
competitividad sino que se siente un aire de compañerismo con los otros excursionistas,
algunos son expertos en este camino otros deciden acampara justo donde los
encontramos pues no creen poder llegar, en lo personal creo que solo es cuestión de
voluntad y convencerse uno mismo de que puede lograrlo.
Ya cuando estamos en presencia del famoso tramo de “El Cable” recuerdo lo
dificultoso que puede ser tratar de escalar por un camino hecho en muro de piedra en
donde hay que agarrarse de un cable de una pulgada de grueso y como de unos 100
metros de largo, recomiendo esperar que el que vaya delante de usted suba primero y
que cuando usted vaya a subir nadie mas se agarre del famoso asidero ya que si alguien
va delante o tras de usted lo puede sacar de balance.
Una vez culminada la escalada , que a la mayoría nos toma alrededor de media hora
llegamos al cráter, cuando veo hacia atrás, y reconozco el camino por donde subimos,
siento una de las satisfacciones mas grandes en meses de expedición estamos en el
cráter del Volcán Barú, ahí tomamos un aire pues nuestra intención es acampar en “Los
Fogones”, un refugio donde se puede cocinar y además existe una estructura con techo y
paredes para protegerse del viento.
Cuando el resto de nuestros acompañantes llega seguimos el asenso, preguntándonos
como es que se pierde tanta gente en el Volcán, si será esa mística energía que se siente
la que embriaga a los osados y se dejan llevar por el llamado de la naturaleza y algunas
veces nunca mas se sabe de ellos...
Por cuestiones de cansancio y de tiempo cambiamos un poco el trayecto planeado y
decidimos acampar en la cima cerca de las antenas, el encargado de la caseta de uno de
los canales de televisión nos indica en que lugar sopla menos viento y allí armamos
nuestro campamento que consta de tres tiendas de campaña y una fogata improvisada,
el atardecer es bellísimo, desde aquí se puede ver Punta Burica, las Lagunas de Volcán
ya parte de Rió Sereno pueblo fronterizo con Costa Rica, entre nubes y un cielo rojo
vemos como se oculta el sol para darle paso a una lluvia de estrellas arriba en el cielo y
miles de luces de colores abajo en lo que se puede distinguir de Boquete Dolega y
David.
Allí nos encontramos con un grupo de señores que vienen de la capital todos los años
según nos cuentan prefieren subir por Boquete , sin embargo un grupo como de quince
jóvenes de La Concepción, Bugaba que también encontramos nos dicen que prefieren
subir por Volcán.
Pasamos la noche con frió y cansados pero el ver el amanecer con sus rayos dorados
y observar como se va corriendo el telón de las sombras para dar paso a un nuevo día
desde Bocas del Toro hasta Chiriquí desde el punto mas alto de nuestro país es un lujo
que solo se puede pagar con un poco de esfuerzo y voluntad .
Luego de que amaneció empezamos a recoger nuestro campamento para bajar por
Boquete y volver a nuestras vidas cotidianas llenos de energía volcánica , anécdotas y
una que otra vejiga pero solo un poco cansados.